La sagrada familia hace desear lo grande

Paola Ronconi • Vía RevistaHuellas.org, el 08 de septiembre del 2011 • Publicado el 09-09-11

Movidos por la belleza. Es lo que les sucede a las muchas personas que cada día visitan la Sagrada Familia de Barcelona. Y es también lo que los responsables de la exposición sobre la basílica catalana querían comunicar a través de un recorrido por los paneles instalados en el Parque del Retiro de Madrid durante la Jornada Mundial de la Juventud. “Moved by Beauty” ha sido para muchos jóvenes una parada inesperada en el camino, una visita visual que les ha permitido conocer un lugar fascinante del cristianismo español.
La idea del cardenal Antonio María Rouco Varela, arzobispo de Madrid y responsable del comité organizador de la JMJ, era mostrar a los peregrinos la devoción española, su catolicidad. «Cuando nos llamaron de la secretaría de la JMJ para encargarnos la preparación de una de las exposiciones, aún no lo teníamos todo muy claro, pero sí que queríamos comunicar la fascinación que hemos experimentado nosotros», explica Chiara Curti, arquitecta y comisaria de la exposición. «Junto a otros amigos, organizamos algunas visitas guiadas a Barcelona para ver la obra de Antoni Gaudí. Vivir junto a la Sagrada Familia despierta el deseo a lo grande, no sólo por sus dimensiones sino por aquello a lo que su arquitectura remite continuamente. Así que nos dijimos: mostremos qué es lo que sucede cuando uno está delante de esta belleza». 
El grupo de organizadores, entre ellos Carmen Giussani, directora de Huellas y miembro del comité científico, se reunió con los responsables de la construcción de la catedral: con José Manuel Almuzara, presidente de la Asociación pro-Beatificación de Gaudí y arquitecto; con Jordi Faulí, también arquitecto y co-director de la obra del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia; y con Etsuro Sotoo, escultor que continúa la obra del genio catalán. Un encuentro que podía haber quedado reducido a una formalidad, pero sin embargo «nos bastó con seguir el hilo que el Señor había puesto en nuestras manos», cuenta Diego Giordani, para que el resultado fuera completamente distinto a algo formal; al contrario, lo que allí comenzó fue la pasión por entender bien la obra de Gaudí. «Cuanto más avanzábamos, más conscientes éramos de que estábamos recorriendo un camino que no era nuestro». Ese misterioso hilo ha hecho que de aquellas relaciones formales naciera una amistad fraterna. «El trabajo sobre la exposición ha permitido incluso a los “adictos al trabajo” entrar aún más en lo que Gaudí tenía en mente. El propio arzobispo de Barcelona, el cardenal Martínez Sistach, cuya opinión era para nosotros muy importante, pues es el presidente del templo expiatorio, vino hasta el Parque del Retiro y estuvo mucho tiempo con nosotros, conmovido por lo que estaba viendo», relata Chiara.
Las cinco partes de la exposición describen lo que les sucede a muchos de los visitantes de la Sagrada Familia. «Todo empieza con un fiat, con la disponibilidad para ponerse delante de la realidad. Como la Virgen: acepto que pueda sucederme algo», explica Chiara. «Misterium: te das cuenta de que hay multitud de detalles que hablan del todo (como las particularidades arquitectónicas de la iglesia) y te ofrecen la posibilidad de entrever el destino grande al que estás llamado en medio de la banalidad de cada día. Kefas, el nombre que Jesús dio a Pedro. Uno se siente llamado y hasta tu nombre cambia porque ya no eres la misma persona que antes. Ora et labora: apenas eres llamado, tienes el deseo de hacer algo, de ponerte manos a la obra. De hecho, muchos visitantes nos pedían trabajar con nosotros. Ninguno quedaba indiferente. Se iban con el deseo de contárselo a todo el mundo: sursum corda, con el corazón levantado hacia el cielo uno se hace misionero». Las 70.000 visitas pueden decir hasta qué punto la Sagrada Familia «tiene vida propia, puede construir al hombre», como dice Etsuro Sotoo. 
Durante los días de la JMJ, en la exposición se podía ver un video en el que aparecen personas impresionadas por la belleza y el significado del templo expiatorio, gente que ha sabido abrir los ojos y el corazón delante de esta obra arquitectónicca, como el padre Aldo Trento, Marcos y Cleuza Zerbini. El video propone algunas secuencias de la consagración del altar que Benedicto XVI celebró en noviembre del año pasado. Y para terminar, un invitado insólito: Bono, de U2, que canta Amazing Grace ante la tumba de Gaudí, en la cripta, durante su visita, en junio de 2009.