En un colegio de Puente Alto

Anónimo • Publicado el 27-03-12

En un colegio de Puente Alto: una tarea que parece imposible, tanto es contradictoria... organizar un encuentro sobre la Semana Santa que no haga referencia a ninguna religión particular para no ofender a nadie... este planteamiento ofende la razón pero unos amigos aceptaron el desafío y respetando el marco y los limites del tema propusieron el volante que sigue.

Lo publicamos porque es un testimonio bello y sencillo de como uno pueda ser en el colegio una presencia original... no homologada y aplastada por el “poder”.

Estos amigos han presentado un juicio publico que nace de la experiencia que han vivido en la parroquia y en el movimiento... neutralizando el “dualismo” iglesia-mundo... verificando que lo que han encontrado arroja una luz sobre cada aspecto de la vida.

Estos amigos nos recuerdan que la experiencia cristiana no se puede reducir a un moralismo o a una doctrina teórica – como pretende la dirección del colegio - porque el cristianismo es el encuentro con una persona que despierta tu corazon y le muestra el camino para su realización.

Nuestros amigos han dado la cara arriesgando delante de sus compañeros con una propuesta, que respetando la sensibilidad religiosa de cada uno apela al corazon y a la razón del hombre que en todos los tiempos, países y cultura lleva la misma pregunta: que sentido tiene la vida?

El hecho que esta propuesta fue rechazada nos muestra que quien desafía el corazon y la razón e vuelve una presencia incomoda para quien prefiere vivir una vida tranquila y anestesiada que se conforma con un “felicidad barata”.

Quien dice: “Toma en serio tu humanidad”... debe ser marginado y eliminado para que los que duermen no se despierten del sueño... Y el “poder” pueda seguir manipulando el mundo.

Es justamente lo que celebramos en la Semana Santa... Un hombre desafío el poder apelando al corazon y a la razón del hombre... por esto lo crucificaron pero Dios lo resucito...

Es un hecho histórico no es un mito o una visión... es un hecho que ha provocado la incredulidad de los testigos que tuvieron que creer en lo imposible porque vieron lo imposible con sus propios ojos... creyeron porque encontraron al Señor resucitado...

De este hecho nació una compañía... donde la presencia del “resucitado” sigue actuando y mostrando los signos de su presencia... nosotros somos parte de esta compañía y te invitamos a verificar la verdad de lo que decimos...

¿Un hombre que ama la vida puede quedar indiferente delante de esta noticia?... ¿no debería averiguar con todos los medios si este hecho es verdadero?... si este hecho es verdadero ¿no cambia todo?

 

“SEAMOS REALISTAS Y PIDAMOS LO IMPOSIBLE”

Acercándose a semana santa, fecha que cambió el sentido de vida de muchas personas, nos nace la pregunta ¿Cuál es el sentido de nuestras vidas?

¿Como alumno de 4° medio, mi sentido de vida es sacar puntaje nacional en la PSU, o ser el mejor del curso? ¿El sentido de la vida es éste en realidad? ¿O nos estamos reduciendo a un puntaje, o una nota? ¿Este sentido de vida está realmente a la altura de nuestro deseo de felicidad?

Leopardi decía: “Es característico de los hombres débiles, o que se han vuelto débiles, reducirse a desear poco de manera pasiva; más, por así decir, perder casi del todo el hábito y la facultad, ya sea de esperar, ya sea de desear”.

O como decía Platón: “Busca la verdad mientras eres joven, pues si no lo haces, después se te escapará de las manos”.

Estos dos grandes hombres nos llaman a buscar la verdad, a soñar, a ser felices; tal como Albert Camus en su obra Calígula, donde el protagonista, un emperador romano, buscaba la Luna:

“El mundo tal como está hecho, no es soportable. Por eso necesito la luna, o la felicidad, o la inmortalidad, en definitiva, algo que quizás sea insensato, pero que no sea de este mundo. Porque ¡Los hombres mueren y no son felices!”

Como vemos en estos ejemplos, desde hace siglos la humanidad busca ser feliz. Entonces como decía Camus: “seamos realistas y pidamos lo imposible” (Camus).